La Reina de la Fiestas y su Corte de Honor cumplieron con el ritual de ofrecer huevos a Santa Clara para que la lluvia no haga acto de aparición durante las fiestas pascualinas. La superiora clarisa agradeció el acto y seguro que velará por ello.
Unos días antes, en el acto insignia del comienzo de las fiestas, la presentación de la Reina, el mantededor del acto también aludía a este hecho, pero al revés.
El Sr. Pedro González Vega, en un discurso con pocas alusiones a Vila-real y entre un par de poetas del siglo XVII y Amancio Prada como colofón final "colaba" que a la industria de Vila-real le hace falta agua para seguir creciendo, que no se tiene que tirar al mar y que no tiene que ser agua de desaladora. Aunque haya que ponerle un par de huevos.
La verdad es que los presentes nos mirabamos pensando si se refería al Vinalopó o a las corriente efímeras que serpentean entre la arena de álgún desierto remoto.
En éstos días en que el Millars traspasa su lámina de agua por la parte superior de la presa de Santa Quiteria porque en su día el PP no puso un euro en el arreglo del pantano de Arenós estas cosas extrañan y solo se puede explicar desde el punto de vista del actual enfrentamiento político a cuenta del Plan Hidrológico Nacional. Y la presentación de la Reina no era el lugar para explicitarlo. Es de mal gusto. A quién le pasó la chuleta un cero y quien lo explicitó otro.
La fiesta es fiesta y es de todos. Y es el día de la Reina y de toda su Corte de Honor. Ellas hacen el esfuerzo de representar la FIESTA y se merecen un respeto.
La próxima vez habrá que hilar más fino.
dijous, maig 11, 2006
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1 comentaris:
Un poco pretencioso el nombre de Diario de Vila-real cuando se esta tanto tiempo sin publicar.
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